TEMA 92: TÉCNICAS DE PRIMEROS AUXILIOS (SOCORRER) 

- Socorrer

El tercer paso, socorrer, es sin duda esencial. Puede parecer un error atender a los heridos en “último lugar”, pero hay que pensar que si se actúa directamente, la asistencia se retrasará y se estará expuesto a peligros innecesarios.

Antes de socorrer a un herido debe valorar su estado. En el caso de que exista más de uno, debe valorar el estado de todos antes de comenzar a socorrer a ninguno.

La persona que auxilia tiene la misión de mantener en las mejores condiciones posibles al herido hasta que llegue la ayuda sanitaria. Como norma general, el comportamiento adecuado será:

  • Actuar con rapidez pero sin precipitación.

  • Establecer un ambiente de seguridad, tranquilizar a las víctimas y buscar la colaboración de otras personas, procurando que actúen sólo las necesarias para no estorbarse en la atención a los accidentados.

  • Prestar a los heridos el auxilio que resulte más adecuado según las circunstancias. El auxilio debe ser extremadamente cuidadoso con el fin de no agravar su estado. Si tiene dudas, debe abstenerse de actuar sobre los heridos y dedicarse a proteger, pedir auxilio y prestar apoyo emocional.

  • Se debe atender en primer lugar a las víctimas inconscientes, con dificultades respiratorias graves o con hemorragias masivas.

  • Aflojar las prendas que puedan oprimir el cuello y las vías respiratorias del herido (si es necesario cortarlas o rasgarlas para no moverlo).

  • Tapar a los heridos ligeramente incluso en verano.

  • No dar medicamentos, alcohol, pomadas, cremas, etc.

  • No dar de beber a los heridos como norma general, y menos bebidas alcohólicas.

  • Evitar que los heridos anden o hacerlos andar.

 

- Valoración inicial de los heridos (Evaluación primaria)

Lo primero que se debe valorar de un herido son sus funciones vitales: consciencia, respiración y circulación, ya que si alguna de ellas falla su vida corre peligro.

Esta valoración ha de ser ordenada y breve, menos de 15 segundos.

- Valoración del nivel de consciencia

Al aproximarse a un herido, lo primero que se debe hacer es ver si responde a estímulos. Para ello, se recomienda realizar preguntas sencillas en un tono alto, o creas un estímulo doloroso (pellizco en el dorso de la mano o similar):

 

  • Si el accidentado responde (abre los ojos, se queja o se mueve), está consciente. En este caso se debe continuar

con la valoración de otros heridos si los hubiera, ya que una persona consciente tiene un buen funcionamiento de su aparato circulatorio y respiratorio. No obstante, puede tener lesiones de columna vertebral, que harán necesario guardar las mismas precauciones en cuanto a la retirada del casco y la inmovilización del cuello. 

  • Si el accidentado no responde, estará inconsciente. En este caso se debe continuar con la valoración inicial de este herido, comprobando que no tiene obstáculos para el paso del aire y que respira con normalidad.

Para no olvidar el orden de los pasos a seguir para continuar con la valoración inicial, se utiliza una regla compuesta por las 3 primeras letras del abecedario: ABC

A: Vía Aérea

 

B: Ventilación o Boca

 

C: Circulación o Corazón y Hemorragias graves

 

Si identifica algún problema, debe intentar solucionarlo antes de continuar con el ABC.

- El abc. (Sólo para heridos INCONCIENTES)

1°.- (A) Abrir la vía Aérea con la maniobra frente-mentón

Cuando un herido está inconsciente, debe asegurarse que su vía aérea no está obstruida y permite el paso de aire desde la boca y nariz a los pulmones. De lo contrario, podría sufrir lesiones irreversibles en su cerebro derivadas por falta de oxígeno.

En un herido inconsciente, la causa más frecuente de obstrucción de la vía aérea es la caída de la lengua hacia atrás. Esto se debe a que la inconsciencia produce una relajación muscular, que puede hacer que la lengua caiga hacia atrás y obstruya la vía aérea.

Para evitar que el herido se asfixie, es necesario realizar la maniobra frente-mentón para elevar la lengua y permitir el paso del aire.

La maniobra frente mentón se realiza colocando el dedo índice y medio bajo la barbilla, elevando ligeramente, a la vez que la otra mano se coloca en la frente empujándola hacia atrás sin realizar extensiones bruscas y/o excesivas del cuello.

 

Los dedos índices y medio de la mano que está sobre la frente, deben estar libres para tapar la nariz en caso de necesitarlo para hacer el boca a boca.

 

Aprovechando la posición, si hubiera algún cuerpo extraño en la boca, lo extraeremos con el dedo índice doblado en forma de gancho y barriendo su interior.

 

2°.- (B=Boca) Comprobar si el accidentado respira.

 

El auxiliador debe mantener la vía aérea abierta con la maniobra frente mentón, y durante un tiempo no superior a 10 segundos debe:

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  • VER: cómo se eleva y desciende el pecho con cada respiración.

  • SENTIR: el aire espirado en su mejilla.

  • OIR: la entrada y salida de aire de su boca y nariz.

 

Para reconocer algún problema respiratorio en un 

accidentado, hay que saber que en una persona sana la respiración debe tener un ritmo regular, sin períodos de interrupción, y con una frecuencia aproximada de : 

La propia situación del accidente puede modificar la frecuencia de respiración. Si la variación es muy notable préstele atención.

  • 15 a 20 respiraciones por minuto en los adultos.

  • 30 a 40 respiraciones por minuto en los niños pequeños.

Algunos de los problemas respiratorios que pueden presentar son:

  • Respiraciones ruidosas (como ronquidos) o muy dificultosa (síntoma de vías aéreas parcialmente obstruidas).

  • Respiraciones superficiales e irregulares, con períodos de falta de movimientos respiratorios, (probablemente hay daño cerebral grave).

Si no vemos, sentimos o escuchamos la respiración, consideramos que el herido está en parada respiratoria y por tanto es importante notificarlo a los servicios sanitarios.

3°.- (C) Comprobar la Circulación y las hemorragias que comprometan su vida.

La existencia de circulación sanguínea se comprueba observando la respiración, de forma que si la víctima no respira se considerará que está en parada cardiaca, debiendo realizarle el masaje cardiaco directamente. Por ello, no es necesario comprobar la frecuencia de circulación sanguínea a los heridos conscientes que respiren con normalidad (se realizará en la evaluación secundaria). 

- Situaciones que nos podemos encontrar

- ¿Se debe sacar a los heridos del vehículo?

Como norma general, a los heridos no se les debe mover salvo que sea imprescindible. Siempre es preferible esperar la ayuda especializada, ya que ellos podrán sacarlos del vehículo sin dificultad cuando corten la chapa, retiren las puertas, etc. Además, tanto la evaluación primaria de la víctima como la mayoría de las actuaciones importantes, a menudo pueden realizarse con el herido en el vehículo.

No obstante, en casos excepcionales en los que la vida de los heridos esté en peligro, se considera indispensable sacarlos del vehículo. Alguno de estos casos son:

  • Cuando exista un alto riesgo de incendio o de sufrir un nuevo accidente.

  • Cuando sea necesario realizar la reanimación cardio-pulmonar.

  • Cuando sea necesario colocarlo en posición lateral de seguridad (posición de defensa).

En estos casos se deberá tratar al herido con sumo cuidado para no provocarle más lesiones; los pasos a seguir son:

  • Observar que el cuerpo esté libre (que los pies no están enganchados en los pedales, quitarle el cinturón, etc.). Si está atrapado busque ayuda especializada.

  • Inmovilizar al herido, especialmente cuando se sospeche que tiene lesión vertebral o medular (el herido dice que no puede mover o sentir alguna parte del cuerpo o cuando haya traumatismo por encime de los hombros y consciencia alterada).

  • Colocarse detrás de la víctima, para poder sujetarla correctamente.

  • Una vez sujeto, y siempre manteniendo el eje cabeza-cuello-tronco alineado (como un bloque rígido), se le sacará evitando que su cuello se mueva.

 

- El herido inconsciente que respira (frente-mentón o PLS)

Para evitar la asfixia de un herido inconsciente debe realizar la maniobra frente-mentón (ver el punto “El abc”), o colocarlo en la posición lateral de seguridad.

La posición lateral de seguridad (PLS) consiste en colocar al herido de lado con la boca más baja, ya que así la lengua no caerá hacia atrás, sino a un lado de la boca y se favorece la salida de vómitos y sangre. Se colocará en esta posición a las personas que están inconscientes que respiran, cuando:

  • Comienza a vomitar o a sangrar por la boca, ya que pueden atragantarse.

  • Sangrar por el oído (sobre el oído que sangra).

  • Esté solo y tenga que abandonarlo temporalmente para pedir auxilio.

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¿Cómo se realiza la PLS?

En heridos por accidente lo aconsejable es realizar esta maniobra entre dos personas, de forma que uno se encargue de mantener inmóvil el eje cabeza-cuello-tronco. En este caso, los auxiliadores deben sincronizarse para realizar el giro al mismo tiempo.

Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Un auxiliador se sitúa detrás de la cabeza del herido, el otro al lado del pecho de la víctima y coloca el brazo más cercano hacia arriba, y la mano del brazo más alejado sobre el hombro del brazo elevado.

2. Flexionar la pierna más alejada y sujetarlo por la rodilla y por el hombro más alejado. Voltearle sincronizándose con el compañero que controla la cabeza, para que cuerpo y cabeza giren al mismo ritmo. 

3. Asegurarse de que la pierna queda flexionada y la cabeza apoyada sobre su mano o antebrazo, para así mantener alineado el eje cabeza-cuello-tronco. Comprobar que la boca y nariz quedan libres.

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- El herido inconsciente que NO respira (frente-mentón o RCP)

Si comprueba que un herido no respira, se le debe realizar inmediatamente la técnica de Resucitación Cardiopulmonar (RCP), ya que está en parada cardiorrespiratoria.

El objetivo de la RCP es aportar flujo sanguíneo y oxígeno al corazón y al cerebro, mediante maniobras como la respiración boca a boca y el masaje cardiaco. Estas maniobras aplicadas en los primeros minutos pueden evitar la muerte y minimizar las secuelas del herido. Los pasos a seguir son:

1°.- Realizar las compresiones torácicas. Para ello se debe:

  • Colocar al herido sobre un plano duro y boca arriba.

  • Arrodillarse a su lado a la altura del pecho.

  • Colocar el talón de la mano en el centro del pecho y el talón de su otra mano sobre la primera.

  • Entrelazar los dedos y asegurarse de que no aplica la presión sobre las costillas, abdomen o el final del esternón.

  • Colocar los brazos rectos (perpendicular al pecho) y dejar caer el peso del cuerpo para presionar el pecho 4-5 cm. (sin doblar los brazos).

  • Dejar de presionar sin perder contacto con el herido y repetir la compresión hasta alcanzar un total de 30 compresiones.

  • El tiempo empleado en la compresión y descompresión debe ser igual.

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2°.- Después de las 30 compresiones debe realizar 2 insuflaciones boca a boca. Para ello se debe:

  • Mantener abierta la vía aérea con la maniobra frente-mentón.

  • Pinzar la parte blanda de la nariz con los dedos índice y pulgar de la mano que tiene colocada en la frente.

  • Inspirar aire normalmente y colocar los labios alrededor de la boca abierta de la víctima asegurando que sellan correctamente.

  • Expirar el aire en la boca del herido mientras observa que el pecho se eleva con una duración aproximada de un segundo; en caso contrario, debe comprobar que la maniobra frente-mentón se ha realizado correctamente y que la boca no está obstruida.

  • Mantener la maniobra frente-mentón, retire su boca y observe el pecho descender al salir el aire.

  • Si la primera insuflación ha sido eficaz, realice una 2ª insuflación de la misma forma-

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  • Si no entra aire, repita las 30 compresiones e intente de nuevo las ventilaciones.

3°.- A continuación coloque de nuevo sus manos en el centro del pecho y continúe realizando compresiones y ventilaciones a un ritmo de 30/2.

Si por algún motivo no pudiera realizar insuflaciones, realice únicamente compresiones torácicas a una frecuencia continua de 100 por minuto (algo menos de 2 por segundo).

Si hay más de un reanimador, deben alternarse cada 1-2 minutos para prevenir la fatiga, procurando tarda lo mínimo posible en el cambio.

La secuencia de RCP que se ha explicado para adultos, se puede utilizar también en niños. No obstante, el niño se puede beneficiar de las siguientes modificaciones:

  • Se empieza haciendo 5 ventilaciones de rescate. Las ventilaciones se pueden realizar boca a boca o boca a boca nariz, en niños pequeños.

  • Al realizar las compresiones se tiene que comprimir el tórax aproximada mente un tercio de su profundidad. En este caso se debe utilizar:

  • 2 dedos para los niños menores de un año.

  • Una o dos manos para los niños mayores de un año.

¿Cuándo se debe dejar de realizar la RCP?

  • Cuando llegue la ayuda cualificada que lo releve.

  • Cuando la víctima comienza a respirar normalmente (volver a valorar su estado).

- El herido sangra abundantemente (contener hemorragias)

Un adulto sano tiene unos 7 litros de sangre. Con una pérdida de más de 2 litros ya suele estar inconsciente y con riego cerebral insuficiente. Por ello, las hemorragias que primero se deben controlar son las que sangren muy abundantemente (sobre todo si lo hace a borbotones), ya que el resto de hemorragias generalmente no suponen riesgo para la vida.

Las hemorragias se pueden clasificar en:

Hemorragias arteriales

Hemorragias venosas

Hemorragias capilares