TEMA 69: EL SUEÑO AL VOLANTE

- El sueño al volante

Los conductores afectados por insomnio o somnolencia causan entre el 15 y el 30% de los accidentes, además suelen ser muy graves.

Para tener un accidente debido al sueño, no es necesario llegar a quedarse dormido, ya que los riesgos de la somnolencia aparecen mucho antes. Además, estos accidentes no sólo suceden por la noche, ya que hay muchas circunstancias que provocan sueño durante el día.  

 

Los motivos principales por los que tenemos más riesgos de accidentes son:

  • Aumenta el tiempo de reacción.

  • Aumenta el número de distracciones: es más difícil concentrarse, sobre todo en trazados monótonos y en situaciones de poco tráfico.

  • Se altera la capacidad para tomar decisiones: tardamos más tiempo en tomar decisiones y se cometen más errores, sobre todo en situaciones complejas.

  • Se altera la movilidad del conductor: los movimientos se vuelven más lentos, menos precisos y automatizados (ejecución de los movimientos de forma automática).

  • Pueden aparecer microsueños: periodos de apenas unos segundos donde el conductor queda ligeramente dormido sin darse cuenta.

  • Se altera la percepción del entorno: puede aparecer la fatiga ocular, visión borrosa, es más fácil ser deslumbrado, etc.

  • Se producen cambios en el comportamiento: inquietud al volante, hostilidad y mayor aceptación del riesgo (se acelera más para llegar cuanto antes).

¿Qué se puede hacer para evitar la somnolencia?

Para evitar la somnolencia al volante se debe tener en cuenta:

  • El momento del día: atención en la madrugada (de 3 a 5) y a las primeras horas de la tarde de 14 a 16).

  • El cambio de las horas habituales de sueño: evite conducir durante las horas en las que se suele dormir y extreme la precaución si trabaja a turnos cambiantes.

  • La calidad y cantidad del sueño: dormir mal es tan peligroso como dormir poco.

  • Las situaciones monótonas: conducir de noche por autovía o autopista sin tráfico favorecen la aparición de la somnolencia (intente mantenerse activo).

  • Las situaciones sedantes y estimulantes: el alcohol o los medicamentos pueden favorecer la aparición del sueño. Además, debe tener cuidado con las sustancias estimulantes (té, café, etc.), ya que cuando pasan sus efectos puede aparecer el sueño repentinamente (efecto rebote).

  • Las comidas copiosas: pueden tener un efecto sedante.

  • La temperatura y ventilación del habitáculo: las altas temperaturas favorecen el sueño.

  • Las diferencias individuales y los trastornos del sueño.

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