TEMA 68: LA FATIGA O CANSANCIO AL VOLANTE

- La fatiga o cansancio al volante

La fatiga o cansancio junto con el sueño es una de las principales causas de accidente, especialmente entre los conductores profesionales (entre el 20 y el 30%). Por ello, es muy importante aprender e identificar sus síntomas y tomar las precauciones que en cada caso corresponda. Algunos de sus principales efectos son: 

  • Agarrotamiento muscular: ya que los músculos no están relajados y aumentan los movimientos del conductor en el asiento.

  • El sueño puede aparecer de un momento a otro.

  • El parpadeo constante y la pesadez en los ojos, bostezos, acomodamientos, molestias en la nuca, etc.

  • Lentitud y falta de precisión en los movimientos, por lo cual la conducción se hace más peligrosa.

  • Cambios en el comportamiento (más irritado, asume más riesgos, etc.).

  • Disminuye su atención, concentración y capacidad de recibir estímulos (entre otros efectos, se sufre una pérdida de sensación de velocidad).

  • Disminuye su capacidad de reacción (aumenta el tiempo de reacción, se tarda más tiempo en reaccionar). 

¿Cómo aparece la fatiga?

Las principales circunstancias que favorecen su aparición o aumentan su intensidad son:

Respecto al conductor:

  • Tener poca experiencia en la conducción (conductor novel): se necesita mayor concentración.

  • Conducir durante largos periodos sin parar a descansar o haciendo descansos inadecuados (es la principal causa de fatiga al volante).

  • Las posturas inadecuadas en el asiento: conducción más incómoda y difícil.

  • Mantener una velocidad excesiva durante mucho tiempo: exige más concentración y puede alterar el estado psicofísico.

  • Conducir con sueño, preocupaciones, bajo los efectos del alcohol o enfermo, estrés (incluso con un simple resfriado).

  • Los cambios de hábitos normales de conducción; por ejemplo, conducir de noche cuando no estamos acostumbrados (exige un mayor esfuerzo).

Respecto a la vía y su entorno:

  • Las congestiones y retenciones de tráfico.

  • Vías con firme en mal estado: conducción incomoda.

  • Vías poco conocidas: nos obliga a estar muy atentos.

  • Las condiciones climatológicas adversas (niebla, lluvia, nieve, etc.): La conducción será más difícil y exige mantener un mayor nivel de atención.

Si necesitas conducir en estas condiciones, debes descansar con más frecuencia.

 

Respecto al vehículo:

  • Su mal estado de conservación: los efectos de la suspensión, dirección iluminación, etc. hacen la conducción más incómoda y difícil.

  • Mala ventilación del habitáculo o temperatura elevada: la conducción será más incómoda e incluso puede alterar nuestro estado psicofísico (regule la temperatura entre 20 y 23 grados y no dirija el aire hacia los ojos).

  • Un diseño poco ergonómico del asiento o de otros elementos de su interior.

 

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